El viernes 9 de noviembre se dio por terminada en Viñátigo la vendimia 2018 que había comenzado el pasado 6 de agosto ¡Tres meses y tres días de vendimia !

En tres meses y tres días, han vendimiado 12 variedades de uva endémicas de las Islas Canarias cultivadas a diferentes alturas. Desde el nivel del mar hasta los 1200 metros cultivamos cepas únicas como la Marmajuelo, la Tintilla o la Negramoll, entre otras.

La primera uva que vendimiaron fue la Verdello a principios de agosto. Esta variedad crece óptimamente muy próxima al mar, por debajo de los 150 metros. La finca donde se cultiva, San Juan Degollado en Garachico, tiene un clima subtropical con temperaturas muy suaves, idóneas para variedades como la Verdello, la Gual y la Marmajuelo.

El punto y final lo dieron el viernes 9 de noviembre con la Tintilla que cultivan en el valle de El Palmar, más concretamente en su parcela Laderas de Teno; y con la Vijariego Blanco que se encuentra en La Florida, Icod de los Vinos, a 1000 metros de altitud.

Ambas fincas, Laderas de Teno y La Florida, se sitúan a una altura muy elevada y el clima es mucho más extremo. Debido a su carácter más continental, las temperaturas son generalmente más bajas y hay mayores oscilaciones entre la noche y el día. Tanto la Tintilla como la Vijariego Blanco encuentran en estas parcelas su ecosistema ideal.

La pronunciada orografía y las pendientes del noroeste de Tenerife, junto con los vientos Alisios que soplan desde el norte del Atlántico, explican la diversidad de microclimas que existen en la zona. Esto posibilita que esta multitud de variedades de uva se desarrollen cada una en un ecosistema diferente. A lo largo de más de 5 siglos, las variedades se han adaptado a nuestro territorio y nos permiten obtener una amplísima variedad de vinos, cada uno con sus particularidades.

Han sido más de tres meses de meticuloso trabajo. Han ido controlando la maduración de la uva parcela a parcela, y dentro de la misma, bancal a bancal, para determinar el momento idóneo de vendimia: cuando la viña ofrece una uva con el equilibrio perfecto. Esto facilita a posteriori su labor en bodega y garantiza la máxima expresión de cada vino.

Debido a la elevación y las características escarpadas de sus viñedos, el 100% de la vendimia la realizan de forma manual. Cortan la uva y la transportan a la bodega en cajas de 18 kg. A su llegada a la bodega, la refrigeran por debajo de cero grados, evitando así oxidaciones y comenzando las elaboraciones sin añadir sulfitos.

La cosecha 2018está dando vinos con un carácter atlántico muy marcado, una acidez e intensidad aromática elevadas y una graduación alcohólica contenida. Esto se debe a la climatología de esta cosecha, en cuyo periodo vegetativo la intensidad de los Vientos Alisios, muy frescos, ha sido muy fuerte, con especial incidencia a la orientación noroeste en la Isla de Tenerife donde se encuentran todos sus viñedos.

Por esta razón, creen que los vinos destinados a envejecer en barrica evolucionaran muy bien, ayudados por la buena acidez. Conservarán muy bien sus tonalidades de color y características aromáticas.

A pesar de que en cantidad esta vendimia ha sido menos abundante de lo que se esperaba, la calidad es extraordinaria.

Mientras poco a poco se van afinando los vinos que ya han obtenido de las primeras cosechas de agosto, ahora queda terminar las fermentaciones y maceraciones de las últimas vendimias que han realizado.