Ya están en marcha las primeras rutas “Saborea España”, que tienen como objetivo potenciar el turismo gastronómico desde un punto de vista sostenible en la producción, cuidando así el producto desde la tierra para preservar su calidad. También desde la salud, poniendo en valor la dieta mediterránea, y en lo medioambiental, cuidando los territorios y preservándolos en el tiempo.

Estas rutas se desarrollarán en Valladolid, Valencia, Sevilla, Lanzarote, Gran Canaria, Dénia (Alicante), Cambrils (Tarragona) y Vinarós (Castellón), aunque más adelante se incluirán nuevos destinos.

Lo cierto, es que la cocina tiene un gran peso en el turismo del país, tan solo en 2017, de los 82 millones de turistas extranjeros que visitaron España, casi 15 millones lo hicieron atraídos por la gastronomía, un 20% del total. Estos foráneos dejaron alrededor de 60.300 millones de euros.

El proyecto tiene como fin dar a conocer estas rutas a los turistas, para que así puedan invertir y gastar más en cada destino, con la intención de beneficiar al propio lugar, así como a los empresarios y productores, quienes podrán atraer a los foráneos con sus propuestas sostenibles.

Lanzarote

La oferta de Lanzarote está moldeada por el clima de este Archipiélago, así como de su paisaje. Entre sus productos más destacados se encuentran los de mar, los pescados y mariscos, así como de la tierra, con papas o batatas de jable, ganado y quesos premiados a nivel internacional. De su singular paisaje volcánico también emana un vino único, variante de una uva singular: la Malvasía Volcánica.

Gran Canaria

Respecto a Gran Canaria – de quien los promotores de las rutas afirman que es un continente en miniatura y una isla llena de contrastes – se pretende dar a conocer su gastronomía. La sama, el mero, el cochino negro canario o sus quesos son algunas de las delicatessen de este enclave, donde también alcanzan gran protagonismo el aguacate de Mogán, las fresas de Valsequillo, las naranjas de Telde o las piñas y cebollas de Gáldar.