Los creadores de BiDueño, empresa local dedicada al diseño de experiencias enogastronómicas y al Enoturismo, lanzan al mercado canario un vinagre tradicional de Tenerife. Es este un vinagre de larga crianza – teniendo como base un vinagre de 1978 – con paso en barricas bordelesas de roble francés. La crianza en estas barricas se realiza siguiendo el sistema de solera, de las que periódicamente se saca un porcentaje de su contenido y rellena con vinagre más joven. Este sistema permite el poder mantener una calidad homogénea del producto a lo largo del tiempo.

La de este año será la primera saca, sacas que se pretenden hacer coincidir con la llegada del invierno y del verano. Así pues, el próximo mes de julio saldrá la primera edición limitada de 200 botellas de 250 ml de esta joya: un vinagre filtrado y embotellado de forma y manera artesanal, lo que le confiere unas características organolépticas propias que trasladarán a quien lo pruebe a las cocinas de otras épocas remotas de la isla.

 Un vinagre procedente de cepas de viña vieja de las medianías del norte de Tenerife y que cumple todos los requisitos legales necesarios para convertirse en un producto de referencia en la nueva gastronomía canaria, aquella que sabe mirarse en sus tradiciones para, desde el conocimiento actual, diseñar nuevos platos.