Las personas con alergias o intolerancias alimentarias deben cuidar al máximo los alimentos que compran para comprobar que no contengan los alérgenos a evitar. Actualmente existen 14 alérgenos de declaración obligatoria, que los fabricantes deben resaltar en las etiquetas: frutos secos, huevos, crustáceos, cereales con gluten, cacahuetes, apio, altramuz, lácteos, moluscos, mostaza, pescado, soja, sulfitos y sésamo.

Leer los etiquetados de cada producto puede llevar mucho tiempo, y por eso, para ayudar a estas personas se ha lanzado la aplicación móvil Allergeneat, gratuita y de fácil uso.

El usuario solamente tiene que crear un perfil en el que especifica a qué productos es alérgico o intolerante. Después, basta con escanear el código de barras del producto y aparece en la pantalla ‘apto’ en verde o ‘no apto’ en rojo. De este modo, el tiempo que dedica una persona con alergias a hacer la compra se reduce considerablemente. La app ha obtenido la calificación de 4’7 puntos sobre 5 por su diseño de experiencia de usuario UX.

Allergeneat detecta los alérgenos de aproximadamente el 90% de los productos de marca propia del mercado, y cuenta con una base de datos con más de 100.000 referencias del mercado nacional, que se actualiza mensualmente con 9.000 referencias nuevas. Las demás aplicaciones similares tienen apenas un tercio de las referencias y muchas de ellas son introducidas por los usuarios, reduciendo la fiabilidad de los datos. El algoritmo que sustenta Allergeneat supera tres filtros en 0,1 segundos, lo que aporta a la ‘app’ cerca del 100% de fiabilidad. Otra característica que asegura la veracidad de Allergeneat es que los usuarios no tienen acceso a modificar datos. Además, no es necesario 3G, 4G ni Wifi mientras se usa.

La idea de Allergeneat surgió cuando a la pareja de Quim Sánchez, el creador, le detectaron varias alergias alimentarias. Tal y como resalta Sánchez, “hay 12 millones de personas en España con problemas de alergias e intolerancias“. Junto a su socio José María Falcón, presentó esta idea a la aceleradora de startups Yuzz del Banco Santander y seis meses después ganaron el premio al mejor proyecto en el concurso Yuzz Sant Feliu 2017. Estos emprendedores han conseguido 30.000 euros de capital semilla de un grupo de inversores privados y 400.000 euros en una primera ronda de inversión.