El comedor de un restaurante es el espacio donde los comensales se acomodan para degustar el menú o comida que se ofrece en la carta. Es el lugar donde van a pasar más tiempo y por lo tanto, el que más recordarán de su estancia en nuestro local. Debe estar previamente diseñado para crear una buena imagen y  transmitir confort y bienestar, y así conseguir que nuestros clientes disfruten relajadamente de su estancia en él.  El comedor, también es el lugar donde interactúan  nuestros empleados con los clientes, por lo tanto no debemos olvidar que sea una zona adecuada para ambos. Debemos lograr que la relación entre el servicio y los comensales sea fluida y cómoda, facilitándola con un espacio óptimo y estructurado.

La Sala

El comedor de un restaurante puede estar instalado en una sala grande donde se encuentren todas las mesas o puede estar organizado en distintas habitaciones, esto dependerá de las características arquitectónicas de nuestro edificio. Ambas distribuciones tienen sus ventajas e inconvenientes. Las mesas distribuidas en distintas habitaciones, proporcionan unas comidas más intimas y personales a los clientes, a su vez la situación de todas las mesas en un amplio comedor, favorece la organización y control por parte de los camareros.

Las mesas

La elección de mesas redondas proporciona dinamismo a espacios donde predominan las líneas rectas y limpias. Existen mesas redondas de muchos diámetros que nos ayudan a acoplarlas en el espacio del cual se dispone. Las mesas cuadradas y rectangulares son las más utilizadas, porque ocupan menos espacio y su distribución resulta más fácil.

Las sillas

Modernas, de ratán, clásicas, pop… elegiremos las que más combinen con el estilo de la habitación. Es importante que resulten cómodas, ya que los clientes pueden permanecer un largo tiempo sentados en ellas.

La iluminación

Si ofrecemos servicio de restaurante al mediodía, resulta apropiado tener ventanas o una claraboya para que entre luz natural. Esta proporciona una sensación agradable y relajante a los clientes, además de ahorrar en electricidad. El hecho de que se disponga de aperturas en el comedor o en las distintas salas, evita la sensación de reclusión y aislamiento. Si no hay  ventanas y/o se ofrece servicio de comida por la noche, lo ideal es contar con varias lámparas de techo que pueden ser de distintas proporciones y de diseños llamativos y originales. Es conveniente que las lámparas estén como mínimo 70 centímetros alejadas de las mesas para no deslumbrar a los comensales. Otra alternativa son las lámparas de pie con una iluminación focal. El uso de tubos fluorescentes es desaconsejable, a pesar de su reducido consumo. Además no transmiten una luz cálida y personal a las mesas del comedor.

Los colores

Depende de la ambientación que queramos transmitir, elegiremos una combinación de colores u otra. Si deseamos crear un ambiente cálido y tranquilo, aplicaremos materiales de colores pasteles. Si el ambiente debe ser llamativo y estridente se escogerán colores vivos. Si queremos transmitir seriedad y elegancia utilizaremos colores fríos y neutros.

Como detalles complementarios, se puede dar un toque de personalidad a cualquier mesa con centros florales, jarrones de distintos colores o cojines para las sillas a juego con las cortinas o cualquier otro elemento del comedor.

En definitiva, a gusto del propietario pero que la clientela se sienta cómoda …

Jesús Hernández Arteaga

Jesús Hernández Arteaga

Técnico Superior en Restauración

Profesor de Servicios de Restauración en el IES Jandía, Fuerteventura. Profesor  Técnico de Formación Profesional, Consejería de Educación del Gobierno de Canarias.