Black Russian es todo un clásico de la Guerra Fría, apareció por primera vez en el año 1949, de manos de Gustave Tops, del Hotel Metropole, en Bruselas. Se dice que el barman creó este cóctel en honor de Perle Mesta, embajador de Estados Unidos en Luxemburgo por aquel entonces.

El nombre de la bebida se debe a la presencia del vodka, bebida rusa por excelencia, así como al tinte oscuro que toma la bebida al añadir el licor de café. Es dulce pero no empalagoso y es ideal como aperitivo o para alargar una sobremesa. La variación más famosa es el Ruso Blanco o White Russian.

El Black Russian suele servirse en un vaso bajo tipo old fashioned repleto de hielos. Es una bebida propia para después de comer, para tomar relajadamente. En cuanto al licor de café, pues se puede usar cualquiera como el Kahlúa. Es una bebida simple, pero a la vez elegante y toda una delicia para el paladar. Este cóctel  es fácil de preparar ya que para elaborar la mezcla no se necesita usar una coctelera.

Ingredientes

  • 5 cl de vodka
  • 2 cl de licor de café

Preparación

Simplemente colocar los hielos en el vaso, verter el vodka, el licor de café y remover  suavemente. Se puede decorar con una pajita y una guinda.

Disfrute.

Variantes

Este cóctel se puede mezclar con otros ingredientes, se puede sustituir el licor de café se pueden obtener otras variantes como el Red Russian, elaborado con brandy de cereza o el Green Russian que se hace con licor de menta.

También se le puede añadir coca-cola al cóctel, convirtiéndose de esta manera en un Dirty Black Russian una de las variantes más conocidas.

Jesús Hernández Arteaga

Jesús Hernández Arteaga

Técnico Superior en Restauración

Profesor de Servicios de Restauración en el IES Jandía, Fuerteventura. Profesor  Técnico de Formación Profesional, Consejería de Educación del Gobierno de Canarias.