Si existe un plato bueno, fresquito y con una gran variedad, nos referimos a una buena ensalada.

En un primer momento parece un plato ligero, inclusive veraniego pero a día de hoy, también ha evolucionado y el abanico de posibilidades se ha incrementado considerablemente. Todo empezó con una simple lechuga, acompañada de un tomate que sepa a tomate, una lata de atún, aceitunas y tanto el huevo duro en rodajas como los espárragos para adornar. Sin duda estamos ante la famosa y tan laureada ensalada mixta.

Después apareció un segundo modelo, que era incorporando unos aguacates, que junto con un buen aliño al igual que en la primera, hacen las delicias de más de uno. Era curioso ver como todo aquel que no quiera comer mucho, opta por una ensalada. Parece que llena menos además de ser más saludable que otras comidas con sus respectivos condimentos.

Hoy en día decir, sólo tomaré una ensalada puede ser una contradicción con todo lo que conlleva. Vemos ensaladas de ahumados donde dominan el salmón, la trucha y el bacalao acompañados de una guarnición de pepinillos alcaparras y huevo duro, todo muy picadito. Seguimos con la de frutos del mar como mejillones, palitos de cangrejo y todo untado en una salsa en tono rosa. La macedonia de frutas no se queda atrás con su gran variedad sumergida en jugo de naranja.

Depende de la elegida, se adereza con sal, pimienta eneldo o sésamo. Las diferentes clases de aceites y vinagres, aunque muchos no sepan lo que se sirve primero, forman una parte importantísimo del aliño. Con todo esto, se puede decir que la ensalada está vestida y presentable para su degustación.

En la actualidad aparecen nuevos ingredientes como las alubias y las lentejas. El bacalao, el pulpo guisado junto con las gulas, sin duda son una novedad, así como la templada, que se puede comer en un día fresquito. Pasamos a los canónigos, que con unos taquitos de queso blanco fresco, ahumado o de cabra, alegran el paladar de más de uno. Giramos a la de remolacha, arenques y manzanas junto con salsa de yogur, sabor foráneo. Si miramos a Italia, qué mejor que una ensalada de mozzarella, tomate y orégano. La ensalada abarca mucho y la ejecución de la misma es muy importante para conseguir diferentes sabores.

En fin, las ensaladas, todas ellas, a cuál mejor, serán el plato socorrido de más de uno y a todas horas.

Bernardo Lozano Acuña

Bernardo Lozano Acuña

Escritor

Escritor, Conferenciante y Columnista de La Opinión de Tenerife