Hoy y por qué no, vamos a hablar de una variedad de uva, a mi manera y para que lo entiendas, para que la busques y la pruebes. Lo sé, es un nombre impronunciable, no se lo pondrías a tu gato y hubieses ganado con esta palabra al ahorcado en aquellos lejanos días de pasatiempos de papel.

La Gewürztraminer es única entre las variedades blancas, emblema de la región francesa de Alsacia es imposible que te deje indiferente y vas a amarla o todo lo contrario. El color rosado de su piel esconde un prodigio ostentoso y especiado, un categórico perfume y a veces extraños sabores que aprender.

Sí … ya quieres descubrirla.

Con una buena maduración esta uva nos regala con jazmines y violetas y todas las especias y frutas que imaginarías como presente en un mundo hindú, esos cofres cargados sobre elefantes que salen en las películas , es como soñarías que huele por dentro el Taj Mahal, ese monumento ofrenda de amor, o al menos es mi particular asociación onírica a los aromas de clavo, frutas, jengibre o albaricoques secos.

Cuando su sabor no se descentra y se ofrece, tiene una acidez discreta para sus jóvenes, pues no sólo se producen con ella dulces o vinos de hielo a pesar de que sus cualidades hacen pensar que nació para ello y para deliciosas elaboraciones de podredumbre noble, excelsos néctares opulentos y perfumados que invitan a la recreación casi sensual de lichis y melocotones maduros.

Muestra exquisita de Alsacia e historia de Alemania, tiene bellas representaciones en Nueva Zelanda y América, siendo una variedad que ama los suelos con mundo interior y climas fríos, para que su personalidad brille a través de ese nombre interminable. Estarás ante los mejores suelos si lees en la etiqueta Brand, Goldert, Hengst, Kessler, Sporen y muchos más.

De nuevo y como siempre con el vino viajamos, esta vez a la concentración intensa de esta uva voluptuosa de esencias poderosamente indescriptibles en muchos de los casos.

Es la Gewürztraminer una bella desconocida para muchos, que cuentan algunos que viene desde las cuencas del Mediterráneo encerrando terpenos llenos de historia, como el resto de la familia Traminer. Heladas tardías, lluvias y nieblas son su medio y acompañan su largo ciclo madurativo sensibilizando para la podredumbre noble o Botrytis , concediendo mostos perfumados llenos de rosas y trópicos.

Mi intención es que te apetezca, que te dejes llevar, que busques con curiosidad y sin prejuicio viajar al frío de la mano, por qué no, de esta vitis exigente cuyo momento óptimo de vendimia es un reto absoluto frente al resultado final.

Este es sólo un modesto retrato de una variedad moldeada en Centro Europa que ofrece grandes resultados con comida especiada, Thai y oriental, con quesos de aderezos marcados y cierto punto picante, con hojas de parra rellenas de carne sazonada y salsas de yogur o en sus elaboraciones como Ice Wine, con toda la sobremesa y el tiempo que quieras regalarle a una copa cargada de denso misterio.

Oye, gewürztramínate y me lo cuentas.

Sara González Martín

Sara González Martín

Sumiller y T. Superior en Enología y Maridaje

Sumiller, Técnico Superior en Enología, Maridaje, Comercio y Marketing así como Docente de Sumillería de HECANSA en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Santa Brígida en Gran Canaria.