Las compilaciones de fábulas eran antes un denominador común en las estanterías de todos los niños hasta que los cuentos aprendieron a no tener moralejas, a no socorrerse en lo correcto y lo errado, con lo costoso que ya de por sí podría resultar pensar en traer al griego Esopo al terreno de lo infantil, en realidad no lo era, pues el adoctrinamiento refugiado en el alegato y la retórica es cosa muy griega, clásica y de mucha listeza, aunque lo hayamos olvidado.

Que el terreno del vino se mueve a velocidad discontinua dependiendo de sus departamentos, también es cosa sabida y mientras la evolución es permanente en todo el sector, la cosa va por barrios y por eso el mercado es amplio y hay para todos. Por la parte que me concierne, la divulgación, la formación y el intento permanente de llegar de forma honesta y sincera a quien quiere escucharme hablar de vino, sigue siendo en éste, el quinto año de actividad de La Garnacha de Sara, un aprendizaje constante que sigue colmándome de ilusión y la intensa emoción de saber que lo andado es sólo un sorbo de la copa que me queda, que tan sólo empiezo a beber, que todo lo que he visto, conocido, probado y estudiado hasta ahora no es mínimamente comparable con la satisfacción de haber bebido y compartido con gente que no merece otro calificativo que alucinante.

Aficionados, bodegueros, sumilleres, agricultores, tenderos de vinos, enólogos, comerciales, docentes, colaboradores, amigos todos … pero sobretodo ustedes, los que desde el primer soplo de vida de la fanpage han asistido a las catas, a las formaciones, a los eventos, me han pedido consejo y me han llamado a sus casas y fiestas para celebrar y compartir de modo diferente y con el vino como protagonista, asomados a la ventana de esta iniciativa que 365 días al año tiene algo que contarles desde hace casi un lustro.

Todos los errores, todas las desilusiones, zancadillas y salsa rosa, corta y pegas y plagios manifiestos, mis torpezas y fallos han sido también y como no, del todo enriquecedores y como ven, no me han hecho flaquear en el intento de crear, de rehacer y reinventar caminos al mundo que nos une y emociona, de transgredir y romper falsos estereotipos alrededor de un elemento global, armonizador y absolutamente democrático como es el vino, en torno al cual nos unimos para la única certeza y obligación que le debemos a nuestra pobre existencia,ser felices, gozar, quemarnos en el cuarto de hora que tenemos es el hedonista leitmotiv , muy griego esto también, todo sea dicho.

¿La meta? No la hay. Siento desilusionarles , pero la única verdad es que continuaré mientras siga siendo divertido, mientras ustedes me presten oídos, mientras hacer transitable para todos este pellizco que yo siento, siga siendo, lo que mejor se me da. Fiel a mi estilo y en constante aprendizaje y evolución La Garnacha de Sara sigue en la brega y no haré como la zorra, que hambrienta y bajo el sol vio las lozanas uvas en el altísimo parral (sería en Finca La Laja) , y desistió de su empeño despreciando el turgente racimo tan sólo porque no llegaba …

No hay fracaso en el intento, no hay éxito sin contrariedad y frustración, no hay engaño en enfrentar las dificultades y no hay desilusión en el pecho de quien hace lo que ama para entregárselo a la gente, se llama vocación de servicio y no se desarrolla sólo en la sala de un restaurante.

Con suerte se trabaja para vivir y no al contrario, pero también, con decisión e intentando ser ajeno al ruido reinante, puedes decidir a qué dedicar tu vida y pulir tus mejores cualidades al servicio de tu pasión, definiendo tu estilo, tus maneras y sin cejar en el esfuerzo de quien tiene que abrir un camino generando sus propias oportunidades.

Brindo con ustedes por estos cinco años que arrancan este uno de Marzo y les prometo seguir saltando para llegar a esas uvas, por muy alto que sea el parral, por mucho que apriete el solajero. La constancia y la alegría de seguir descorchando experiencias con las personas que encuentro en el camino serán siempre el motor y la verdad de este asunto, Vino para todos y ¡¡nos vemos en los bares!!

Sara González Martín

Sara González Martín

Sumiller y T. Superior en Enología y Maridaje

Sumiller, Técnico Superior en Enología, Maridaje, Comercio y Marketing así como Docente de Sumillería de HECANSA en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de Santa Brígida en Gran Canaria.