La nutricionista de la Fundación Dieta Mediterránea, Isabel Bertomeu afirma que “el pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus variedades integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria”

A través de esta Fundación, España puede promover el conocimiento de la dieta mediterránea, un modelo de alimentación internacionalmente conocido y valorado

Un estudio reciente del European Journal of Heart Failure afirma que una alta adherencia a la Dieta Mediterránea disminuye las posibilidades de sufrir insuficiencia cardíaca

Desde hace siglos España acoge tres de los productos que mejor definen el estilo de vida mediterráneo y que representan la base de nuestra alimentación: el trigo, la vid y el aceite de oliva. Estos elementos son conocidos como la tríada mediterránea y son fundamentales en el modelo alimentario que ha distinguido a nuestro país y a otros de nuestro entorno; y que fue reconocido en 2010 por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

En cuanto a los cereales, como base de la pirámide alimentaria, la nutricionista de la Fundación Dieta Mediterránea, Isabel Bertomeu indica que “el pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus variedades integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria”. Sin embargo, existen ciertos mitos en torno a su contenido y propiedades nutricionales y como consecuencia su ingesta es inferior a la aconsejada en la mayoría de las guías alimentarias (4 raciones de entre 40 y 60 gramos); siendo uno de los factores que nos alejan actualmente de la dieta mediterránea. En relación a esto Isabel Bertomeu asegura que “el mito de que el pan engorda no se sustenta ya que es un alimento que apenas contiene grasa”. Además, añade la ingesta de pan ayuda a alcanzar las cantidades diarias recomendadas de hidratos de carbono para así poder disfrutar de una dieta equilibrada”.

El trigo y otros cereales se encuentran en la base de la pirámide alimentaria mediterránea y conforman uno de los grupos de alimentos más importantes en nuestra dieta diaria. Los cereales integrales son ricos en fibra, vitaminas y minerales, así como en compuestos fitoquímicos como los polifenoles y los fitoestrógenos. Se cree que estos compuestos tienen efectos sinérgicos, es decir, sus efectos beneficiosos se refuerzan al consumirlos juntos; por lo que es recomendable acompañar las principales comidas del día con pan integral.

Cabe destacar que el significado de la dieta mediterránea va mucho más allá de la tradición y hoy en día está considerada como uno de los estilos de vida más equilibrados y saludables del mundo. Según un reciente estudio del European Journal of Heart Failure, aquellas personas que manifiestan una alta adherencia a la dieta mediterránea tienen menos posibilidades de sufrir insuficiencia cardíaca.

Para apoyar la dieta mediterránea y profundizar en su conocimiento, en España contamos con la Fundación Dieta Mediterránea, una institución que fomenta los valores asociados y el estilo de vida saludable que este patrón alimentario representa. Además, promueve la colaboración con otras instituciones como centros de investigación, universidades, empresas, productores y otras entidades nacionales e internacionales.

Sus principales valores se basan en la variedad y calidad de los productos frescos y de origen local que la componen que, acompañados de ejercicio físico, conforman un estilo de vida saludable reconocido y admirado en todo el mundo.

La Fundación Dieta Mediterránea fue creada en 1996 por la Asociación para el Desarrollo de la Dieta Mediterránea para realzar el valor fundamental que representa este patrón alimentario y sus productos para la alimentación española y su industria. Además fomenta un estilo de vida saludable que es a la vez socialmente viable y respetuoso con el medio ambiente.

Pan Cada Día es una iniciativa que nace con el objetivo de promover el conocimiento de un alimento que ha acompañado al hombre a lo largo de su historia: el pan y los cereales. Sus propiedades nutricionales los convierten en alimentos básicos en una dieta sana y equilibrada.

La cadena de trigo, harina y pan une sus esfuerzos a través de este proyecto con el que se quiere animar a su consumo diario como hábito saludable y como base de nuestra Dieta Mediterránea.