”El vino gomero en general es flojo, pobre y áspe­ro y por tanto no adecuado para la exportación: sin embargo una parte de este, cuando tiene años sobrepasa al mejor de La Madera (Madeira) en cuanto gusto y aroma, aunque es claro como el agua y flojo como lo cer­veza floja”.

The History of the Discovery and Conquest of the Canary Islands. George Glas, Marino, comerciante y colono escocés, 1764.

La Historia registrada de la vitivinicultura en la Isla de La Gomera arranca en el siglo XV, cuando fueron introducidas por los conquistadores las primeras cepas en dicha isla, coincidiendo con la llegada y colonización de los europeos. En el siglo XVI, consecuencia del derrumbe del cultivo de la caña de azúcar, adquiere la vid un papel predominante en la economía gomera, sobre todo en la zona norte de la Isla.

La Gomera presenta una gran riqueza vitícola, consecuencia y fruto de factores humanos y socio económicos. Los primeros colonos procedían de lugares muy variados y diversos: portugueses, flamencos, andaluces, castellanos, genoveses, franceses e ingleses. Estos colonos trajeron consigo variedades propias de sus países de origen, y es por ello que en la actualidad existe un excelente patrimonio de variedades viníferas adaptadas al territorio.

El secular aislamiento que padece Canarias, propio de territorios insulares, ha supuesto el mantenimiento y conservación de las variedades presentes en la Isla, que no ha sufrido variación alguna desde la introducción del cultivo en siglos pasados. La ausencia también de filoxera en La Gomera a lo largo de la Historia ha contribuido también al mantenimiento del variado patrimonio vitícola.

Los viticultores gomeros de la época cultivaban las viñas sobre las faldas de las montañas o en andenes que recordaban las terrazas egipcias e incaicas, tal y como recoge el Historiador gran canario Francisco Morales y Padrón en sus estudios sobre el Descubrimiento de América. El cultivo de la vid en La Gomera está determinado por la abrupta orografía de la isla, por lo que las zonas de cultivo han tenido que establecerse en terrazas excavadas en las laderas de las montañas, y en muchas zonas de la Isla se pueden observar las mismas en zonas prácticamente inaccesibles.

La mayoría del viñedo se encuentra en la zona de monte bajo, de estilo mediterráneo y con abundante piedra, donde aparecen las mencionadas terrazas excavadas gracias al esfuerzo humano y donde el agricultor gomero ha tenido que construir de forma casi heroica pequeños bancales de piedra, que  por un lado le permiten suavizar las grandes pendientes y por otro le confieren al paisaje una belleza espectacular, pero al mismo tiempo, imposibilitando cualquier tipo de mecanización. De este modo y manera, los viñedos de La Gomera ocupan algo más de 800 hectáreas.

Creada en el año 2003, por Orden de la Consejería de Agricultura de fecha 10 de diciembre, y en la que se reconocen las Denominaciones de Origen de Gran Canaria y de La Gomera de manera conjunta y se aprueban sus reglamentos. En la actualidad esta Denominación de Origen tiene inscritas aproximadamente unas 120 hectáreas, lo que supone una importante superficie de cultivo si tenemos en cuenta la pequeña dimensión de la Isla.

La principal variedad de uva con la que se elaboran sus vinos jóvenes es la Forastera Gomera, que presenta unas características enológicas muy particulares, sobre todo por su intensidad aromática y acidez. Esta especificidad hace que la mayoría de los vinos sean blancos.

No obstante, se cultivan también en una proporción interesante, la Listán Blanco, Marmajuelo y Malvasía, en blancas; y la Listán Negro, Negramoll, Tintilla, Castellana y algunas variedades foráneas en tintas, dando lugar todas ellas a unos vinos jóvenes de excelentes cualidades y futuro.

Vinos de La Gomera, de paisajes, gentes y vinos.

Alfonso López Torres

Alfonso López Torres

Director Gerente DOP Islas Canarias - Canary Wine

Hasta julio de 2015 fue Director General del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) en el Gobierno de Canarias. Articulista en numerosos medios de comunicación del Archipiélago, tanto digitales como escritos, siendo colaborador fijo de El Día y La Opinión de Tenerife y de diversos blogs, así como también participa y colabora en numerosos medios radiofónicos, en tertulias y espacios de opinión.