Todos los que empezamos a tener una cierta edad recordamos con cariño aquella serie de televisión de finales de los setenta y principios de los ochenta, “Vacaciones en el Mar” o “The Love Boat”, el barco del amor. La sintonía de la serie te llevaba directamente a la cubierta del “Pacific Princess”.

Seguramente la mejor promoción de cruceros que se ha hecho nunca. Sin querer ser demasiado exhaustivo en los detalles, se veían elementos promocionales sin lugar a dudas. La bienvenida a bordo a los clientes por parte de los oficiales del barco, las actividades en alta mar, las cenas y bailes, la cena en la mesa del capitán Merrill, las excursiones a tierra y algún otro elemento subliminal como la seguridad a bordo con el siempre presente doctor Adam.

Hoy en día muchos de esos elementos siguen estando presente cuando uno elige pasar unas vacaciones en el mar en familia, con amigos, en pareja y por qué no, solo también. Los cruceros se han popularizado y cada año la cifra de cruceristas crece, lo mismo que el tamaño de muchos de los barcos de las grandes navieras, las más populares, en contraposición a las más pequeñas y exclusivas que quieren mantener el esplendor y lujo de aquellos viajes del principios y mediados del siglo XX, cuando por placer solo viajaban un número limitado de personas. Nombres como el RMS Olympic (hermano del RMS Titanic), el Ille de France, el Normandie o el primero de los Queen Mary, escribieron la primera edad dorada de los cruceros.

Si uno busca hoy cruceros, las opciones son casi infinitas, todo dependerá de varios factores como por ejemplo del tiempo que se disponga para elegir uno de tres noches o dar la vuelta al mundo en ciento ochenta días. Lo cierto es que los más usuales son de siete o quince días.

Una vez elegida las fechas, lo siguiente es a donde ir, Mediterráneo, Báltico, Norte Europa, Caribe, Australia, Asia, Alaska, transoceánicos, nuevamente aquí también las opciones son amplias y dependiendo de las fechas elegidas se podrán hacer unos u otros.

Una de las decisiones más importantes, al menos para mí, es el barco. Desde luego no todos son iguales ni ofrecen los mismos servicios. En esto de elegir barco, el tamaño sí importa. Cuantos más servicios y atracciones más grande es el barco y más gente va en él. Si mi memoria no me falla, hoy el crucero más grande del mundo es el Harmony of the Seas, de la naviera Royal Caribbean. Este barco tiene capacidad para 6.400 pasajeros y 2.700 tripulantes, cuenta con un parque acuático para niños, tobogán de 33 metros, jardines tropicales, anfiteatro al aire libre, spa, pared de escalada y muchas mas cosas además de ser un barco que cuenta con las ultima tecnología disponible tanto para el cliente como para la tripulación encargada de manejarlo.

En el otro lado, cruceros más exclusivos, caros, y más pequeños como los de la Silversea Regent o Crystal Cruises. Según algunos el crucero más lujoso y exclusivo del mundo es el “Crystal Espirt” con capacidad para 62 pasajeros, pero seguro que según a quien preguntes dirá que es otro, en estos niveles es difícil el fijar un único criterio.

Llegados a este punto, el presupuesto disponible juega también su papel. Mezclando todos estos elementos seguro que encontramos el crucero que cumpla nuestra expectativas.

En las vacaciones en crucero también existe división de opiniones. Están los “fans”, aquellos que año tras año, y a veces más de una vez al año, eligen este modelo para disfrutar de su tiempo libre. Es cómodo, es agradable y te permite ver un poquito de todo en las escalas que haga el barco. No tienes que hacer y deshacer la maleta, etc.

En el otro lado los que no les gusta el formato, no creo que nadie esté en contra de los cruceros. Por qué marean, porque simplemente quieren vacaciones más activas o porque consideran que no se puede ver Roma, Paris o San Petersburgo en 4 horas. Y eso es cierto, pero siempre puedes volver.

Algunos datos de esta industria, España se consolida en el mercado internacional de cruceros con más de seis millones de cruceristas en 2015, el segundo de Europa como receptor, y también el segundo como puerto de embarque con 1,3 millones de pasajeros, según los datos de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros. Toda esta actividad género en nuestro país casi 30.000 puestos de trabajo. A estas cifras habría que añadirle los más de 1.300 millones de gasto directo. Desde luego una actividad en alza y que año tras año mejora sus cifras, no en vano cada vez más son las personas que se incorporan al mundo vacacional en general, y al de cruceros en particular también.

No cuesta nada cerrar los ojos, escuchar la sintonía de “Vacaciones en el mar” de fondo y trasladarte por un instante a la cubierta del “Pacific Princess” para disfrutar en buena compañía de la travesía elegida, y quien sabe quizás pronto puedas disfrutarlo, soñar no cuesta nada.

Ricardo Fernández de La Puente

Ricardo Fernández de La Puente

Consejero Corporativo en Gowaii Corp.

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, cuenta con una amplia experiencia en el sector turístico tanto en el ámbito privado como en la gestión pública desde el Gobierno de Canarias donde ha sido hasta la pasada Legislatura Viceconsejero de Turismo. Ha estado ligado en la última década a cargos institucionales empresariales como la CEOE- Tenerife, la Confederación Española de Hoteles y Establecimientos Turísticos CEHAT o el Consejo Económico y Social de Canarias.