El Aloe Vera es una especie vegetal con innumerables propiedades que crece de forma natural en las Islas y que abre para los agricultores canarios nuevas posibilidades económicas con su utilización en la industria farmacéutica cosmética y probablemente, en la industria alimentaria. Actualmente, la superficie del Archipiélago destinadas al cultivo de este producto tiene una alta capacidad productiva. Sin embargo, la falta de regulación adecuada del sector ha provocado la proliferación de marcas sin controles de calidad. Ante esto, algunos fabricantes han optado por acudir a la investigación para certificar las propiedades de su producto. En este nuevo escenario la Comunidad Autónoma de Canarias presenta un déficit de materialización de iniciativas empresariales importante.

Es preciso, por tanto, apoyar la competitividad y, paralelamente, hacer una apuesta decidida por sectores de futuro atractivos o emergentes, como los relacionados con el sector del aloe vera, ya que el pequeño tamaño de la mayoría de las empresas puede dificultar su acceso a canales y mercados, así como al desarrollo de actividades de I+D lo cual limita también su poder de negociación frente a clientes y proveedores.

Consciente de la importancia económica y social que supone el cultivo de esta planta, en su mayoría de procedencia ecológica, el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) ha realizado estudios en colaboración con la Universidad de la Laguna a través de la Fundación Universidad-Empresa, dirigidos a determinar las características que pueden diferenciar al aloe canario del que tiene otra procedencia geográfica, así como revisiones bibliográficas del Aloe para y aplicaciones farmacéuticas. Todos estos estudios han servido para fomentar y promocionar el cultivo del Aloe Vera de Canarias.

El sector productor, por su parte, también ha realizado estudios de investigación al objeto de mejorar los procesos de extracción y de estabilización del extracto del aloe, además de realizar mejoras en las instalaciones de transformación del producto.

La Universidad de La Laguna, por su parte, ha realizado numerosos trabajos relacionados con el Aloe de Canarias. En este momento las posibilidades económicas de un producto que en su mayoría se cultiva en Canarias de forma ecológica, con los requerimientos edafoclimáticos para su producción son los propios de estas islas y que está diferenciado por su calidad del resto de aloes de distinta procedencia geográfica, son enormes, y va a suponer un desarrollo sostenible que beneficiará al medio natural, al sector primario, al sector industrial, y como no, a los consumidores.

Ante este panorama, y con la inquietud manifestada por parte del sector productor de Aloe, se ha estudiado la forma de proteger un cultivo natural en las Islas Canarias con algún distintivo de calidad y origen que los diferencie de los producidos en otros lugares del mundo y que de forma fraudulenta se comercializan como Aloe de Canarias, toda vez que, al parecer, el producido en estas islas tiene un valor añadido sobre el que se produce en otros lugares. Por otro lado, uno de los aspectos más interesantes relacionados con el Aloe Vera y que podría presentar ventajas innegables tanto para el sector productor como para el comercializador, es la consideración relativamente reciente del Aloe como alimento.

En la actualidad, la mayoría del Aloe de Canarias es de producción ecológica. El ICCA, actúa como órgano de control y certificación de esas producciones, pero solamente podría certificar la planta que es posteriormente transformada en productos cosméticos (que en ningún caso se va a certificar), o en productos para la alimentación. El mercado del Aloe Vera tiene buenas perspectivas, pero hace falta un empujón institucional para diferenciar el producto canario. En diez años el mercado europeo absorberá la oferta de Aloe Vera canario porque aquí se produce las cantidades que ahora se importan de países de fuera de la Unión, aunque para que se hagan realidad es necesario un apoyo institucional suficiente para luchar contra el marketing de las compañías americanas, como se ha hecho con la industria de la moda canaria.

El valor económico y social es de indudable interés para Canarias, que encontraría en el Aloe un cultivo alternativo a otros ya existentes e incluso complementario, que se produce de forma natural, que no tiene grandes requerimientos para su producción, que es respetuoso con el medio ambiente, y que abre la esperanza de creación de industrias dedicadas a la transformación.